En el día 3 todas las sesiones comenzaron en el Centro Cultural General San Martín por primera vez, así que estuvimos ahí desde temprano. Hubo un total de 25 charlas a lo largo de la mañana y la mitad de la tarde. Durante el mediodía se realizó un encuentro entre los asistentes para discutir el planeamiento de Wikimanía y su futuro.
A eso de las 16 fuimos al Teatro Alvear, donde se llevarían a cabo las últimas conferencias de Wikimanía 2009.
A cargo de Sue Gardner estuvo la última conferencia principal. Su charla fue “Fundación Wikimedia: el año que pasó y el año por venir”, donde hizo una revisión del trabajo que estuvo llevando a cabo la Fundación y mostró cuales son los planes y posibilidades para el año próximo.
Tomada por Beatrice Murch
Tras Sue se dio paso al escenario al Board of Trustees (Comisión Directiva) de Wikimedia para una sesión de preguntas y respuestas. Durante la misma se aceptaron preguntas efectuadas por los asistentes a Wikimanía como otras que se leían de un canal de IRC, para que nadie se quedara sin poder preguntar.
Tras hablar un buen rato con el Board, se dio paso a la presentación de Wikimanía 2010: será en Gdansk, Polonia. Para eso, parte del equipo organizador tomó la palabra y no mostró un video turístico de su hermosa ciudad.
Después se realizó la ceremonia de cierre, que contó con la participación de Sue Gardner, Jay Walsh y Patricio Lorente, donde se agradeció a los asistentes, auspiciantes y organizadores por todo el trabajo hecho.
Tomada por Ariel Kanterewicz
A la salida del teatro se entregaron los diplomas a todos los participantes. Fuimos un rato al hotel a descansar e incluso dormir un poquito, que la noche por delante iba a ser muy larga.
A la noche fuimos de fiesta al Uniclub, un boliche en el barrio porteño de Abasto. Nos pasaron a buscar en combis por el hotel, por lo que fue sencillo llegar. Cenamos ahi y nos la pasamos bailando hasta que no nos dieron más las piernas.
Y eso fue el principio de la despedida. A partir del día siguiente viejos amigos y nuevos compañeros empezarían a partir a sus hogares, dejándonos con la sensación del trabajo cumplido y la nostalgia de extrañar su compañía.